El sungazing y el Chac Mool dos formas de recuperar energía

En estos tiempos vivimos rodeados de tecnología que nos aleja de nuestro centro interior. Esta continua distracción y pensamiento futuro nos agota. Es esencial, además de tener momentos de presencia, recuperar una energía pura y limpia con métodos ancestrales.
Sungazing puede ser una alternativa, esta técnica se hizo muy popular hace unos años gracias al llamado mensajero del sol, Hira Ratan Manek, quien dedicó parte de su vida a compilar los métodos utilizados por las culturas antiguas, como los egipcios y los mayas. Para alimentar nuestra corriente bioenergética a través de la fuente de la vida, el Sol.
Este hombre fue controlado dos veces por la NASA durante más de 300 días, viviendo exclusivamente de la luz solar y el agua. Por supuesto, no es necesario alcanzar estos extremos,  lo podemos realizar simplemente para estar en sintonía con nuestro padre-madre sol. El protocolo propuesto por Hira y sus seguidores es mirar directamente al sol en horas seguras, estos son los primeros sesenta minutos tras el amanecer y la última hora antes de la puesta de sol. Comienzas el primer día por mirar solo diez segundos, se permite el parpadeo de los ojos, es más en mi experiencia, esto activa el cuero cabelludo y ciertas regiones del cerebro facilitando el proceso. Cada día aumentas con precaución diez segundos más. Habrá días en que el sol esté cubierto por nubes y sólo verás una pequeña parte, no importa también es válida. Otros días estará escondido y tendrás que descansar, todo es perfecto, ve con él.
Cuando pasen aproximadamente  entre tres y cuatro meses, habrás llegado a los 15 minutos de ver el sol continuamente o dividido en dos tiempos, uno por la mañana y otro por la tarde. Entonces notarás un aumento de la energía en la vigilia, una mayor capacidad de atención en los sueños y una calma total de la mente, los pensamientos negativos desaparecen. Hay un cambio cuántico. Si mantienes la voluntad y llegas a estar cómodo mirándolo ese tiempo, tu vida mejorará, allí podrás decidir si desea ir a la segunda fase del protocolo, alcanzar los treinta minutos. Esta hazaña hará que tus células se regeneren, rechazando cualquier tipo de virus o enfermedad. Por supuesto, si se alimenta mal y tiene excesos de alcohol, drogas u otras dependencias, es probable que no pase la primera parte del programa. Es necesario tener fuerza de voluntad, tiempo y enfoque.

La Sanación Total

Los avanzados en esta técnica nos hablan de una tercera fase en la que hay una curación total del cuerpo espiritual, no podemos sino comentarlo  ya que en este  momento, vamos a entrar en esa fase.  No lo hemos experimentado. Los avanzados aseguran que en ese momento el sol nos dará un regalo que puede ser, por ejemplo, no necesitar alimentos materiales. ¿Verdadero o falso? ¿Es posible para todos o solo para algunos superhumanos? En dos meses más contaremos nuestra experiencia en esta tercera fase. Si desea obtener más información al respecto, consulte la página www.sungazing.com, donde se habla con precisión del protocolo y las horas de seguridad para realizar la práctica.

Internet y el Sungazing

Si curioseas  la red verás que está llena de comentarios positivos y hay algunos negativos sobre el sungazing , he revisado  los negativos e incluso hay casos extremos con daños oculares o gente que decidió dejar de comer y sufrió anemia severa,  desconocemos si ya eran practicantes o fue algo radical. En mi caso fui con mucha precaución, más tiempo de proceso del que marca el protocolo y me hice las pertinentes revisiones médicas, además de autoobservación, sobretodo con los ojos que es algo que valoro mucho, me encanta disfrutar de un bello paisaje. Si se han saltado el protocolo y se han dedicado a desde el primer o segundo día a aumentar el tiempo de manera brusca y a horas no recomendadas lo normal es que se perjudiquen, esto es un proceso largo y puede ser que no sea tu momento de hacerlo, meditalo bien e infórmate.

Figura Maya en la posición de Chac Mool, con el cuenco de agua

 

 

 

 

 

 

La otra técnica que estamos probando actualmente es el Chac Mool

La recuperación de la energía perdida, una combinación de posturas de yoga y meditación que los Toltecas usaban para cargar su nahual. Le advertimos que debe tener buenos abdominales para realizarlo.

Hay que posicionarse en el suelo, en el eje este-oeste, con los pies apuntando hacia el oeste. Es la postura típica del banco abdominal de toda la vida, con su cuerpo formando una v con las rodillas dobladas. Las manos forman un círculo alrededor del ombligo, la entrada del alma para los budistas. Y comenzarás a respirar,  con la cabeza mirando a la izquierda y exhalando a la derecha, luego inspiras a la derecha y girando el cuello, exhalas a la izquierda, 13 repeticiones es un movimiento. Hay que realizar cuatro movimientos. El siguiente movimiento comenzarás con la cabeza mirando a la derecha, en el tercero a la izquierda y el cuarto a la derecha. En total realizas 52 respiraciones, un número sagrado. La intención en la inhalación es recuperar la energía que hemos depositado en otros y en la exhalación devolvemos puramente y con gratitud lo que otros han dejado en ti. Existen variantes más avanzadas de esta técnica, como realizarla con un recipiente con agua de lluvia o manantial en el ombligo. Es importante que se trate de agua sin tratar, sabemos que el agua lleva una codificación con información muy valiosa y también es un conductor eléctrico muy potente. Los sujetos entrenados pueden  invocar su reflejo en el agua e incluso ver su nahual.
La combinación de las dos técnicas nos lleva a un gran avance en nuestro viaje interior, recuperando grandes dosis de energía y mejorando la comunicación con nuestro verdadero ser. Nuestras células nos lo agradecerán. Como comenté en mi caso he tenido una mejoría en la analítica realizada, con menor índice de azúcar y de colesterol malo. Si me pongo en modo analítico puedo achacarselo a que he comido mejor y he hecho más ejercicio pero esto es debido también a que me he encontrado con más optimismo y energía para realizarlo.