¿Podré negarme a que me implanten un chip?

Guerra contra las terapias alternativas

Desde los colectivos de médicos y las grandes empresas farmaceúticas se ha entrado en dura batalla. El objetivo las terapias alternativas, ahora mal llamadas en complicidad con los medios de comunicación pseudociencia. Si miramos años atrás este vocablo no se usaba para ellas. Acoso y derribo para tocar las puertas del gobierno que impulsa una nueva ley para abolirlas.

¿Qué perjuicio está ocasionando?

Se esgrime el perjuicio contra la salud, en el último congreso médico se debatió en contra de la homeopatía y de sus 200 años de ineficacia. Desacreditando los estudios realizados por otros que contradecían la base empírica de los mismos.

Esto impulsó un estudio de la ESMO y el gobierno ahora ha metido en el mismo saco a toda una serie de terapias , algunas sospechosas de ser placebo , otras milenarias y con estudios en oriente de miles de años. El mismo presidente de la ESMO ha declarado que por ejemplo la acupuntura es recomendada como paliativo.

Curiosamente en ninguno de los estudios se menciona una palabra que dejó de ser clave en el negocio de la medicina actual, la prevención.

Luna y Venus

Ahora todo tiene que tener una base científica, matemática y empírica. Y qué es la ciencia, de dónde parte, cómo se contrasta y cúal es su resultado final.

Pues una estadística que no en todos los casos cuando va unido a la medicina da el 100% de posibilidades.

Por ejemplo estadísticamente los pacientes de cáncer de vejiga tienen un 78% de posibilidades de sobrevivir al mismo pasados 5 años gracias a la Quimioterapia. En otros casos el porcentaje es menor. Pero cuál es la calidad de vida de esas personas antes, durante y post el tratamiento. ¿Cuántos no fallecen debilitados por otra enfermedad y no pasan a engrosar esas filas de plantillas de macros y curvas?

Estamos juntando ciencia y medicina en el mismo saco, no siempre fue así. Recordamos que la medicina tiene sus orígenes en las culturas milenarias egipcia, sumeria y China. Mientras que tras la aparición del cristiano en Europa la medicina vivió un periodo negro de ignorancia y éramos los últimos de la lista. Dar a luz en Austria en el siglo XVII era sinónimo de muerte para la madre, por poner un ejemplo. Esta fase oscura duró más de un milenio y gracias al intercambio cultural con Oriente y a la entrada de la ciencia en la medicina esta escaló posiciones . Hoy en día sobrevivir a una operación de corazón abierto es lo normal, hace 30 años era impensable.

Se avanza, se progresa con el intento, con el estudio, la práctica  y también con los testimonios.  No podemos demonizar lo que no conocemos, tachar y mirar para otro lado para poner la mano. Es necesario un estudio y una regulación más exhaustiva para ser precisamente analíticos y científicos . No tomar solo los datos que me interesan. Adoptar las terapias que sean beneficiosas y desechar las que perjudiquen, abrir la percepción es sinónimo de inteligencia.

¿Para cuándo una investigación seria de los fármacos?

Diría que esta maniobra es una cortina de humo para tapar un conflicto mayor. Lo que se está sucediendo con la investigación sobre la curación. Se investiga para conseguir fármacos que mitiguen, sostengan y detengan parcialmente el avance de las enfermedades pero no para borrarlas del mapa.

¿No deberían todos los gobiernos exigir que haya un porcentaje más alto para investigación ? Pero para una investigación definitiva, una cura total y no parcial. Siendo además el gobierno el que financia la compra de fármacos en un porcentaje muy alto. ¿Qué sucede aquí? ¿Por qué nos tratan como rebaños y prevalece el negocio sobre la vida?

Se nos quiere ahora quitar el derecho a decidir, a elegir. Informarte y elegir, puedo elegir bien o mal, puedo acertar eligiendo mal incluso. En cambio puedo elegir fumar que me mata, o hacer parapente, beber en exceso que destroza mis células, etc. A lo mejor porque hay negocio detrás y control de población.

Algunas de las terapias alternativas tienen un efecto secundario muy peligroso. Abren la mente, abren canales de energía. Si científicamente ya se ha probado que nos rodea un campo de energía, que las emociones nos afectan e incluso la epigenética va más allá. Seamos científicos de verdad y hagamos las cosas bien, regulando sin quitar libertades y con estudios exhaustivos que vean al enfermo en su totalidad y no solo observando un aspecto de su enfermedad, en un momento puntual.

¿Y la libertad?

Qué pasará cuando la tecnología avance y con un chip implantado  me cure o sino lo actualizo me enferme, lo que aparecerá en breve como remedio milagroso. Ya los hay para temas puntuales. ¿Podré seguir eligiendo y actuando con libertad? Ahora mismo el que de raíz me quiten el sustento de alguna terapia que a mí sí me funciona es coartar mi libertad.