Meditaciones

Meditación de la Luna Menguante

El ciclo lunar se cierra hacia la oscuridad, y en esta etapa comenzamos a dirigir de nuevo toda la energía hacia nuestro interior. Esta fase es la ideal para deshacernos de aquello que no nos interesa, poner fin a los conflictos y a las adicciones. Para poder llenar la copa es necesario vaciarla primero. Para sembrar y tener una buena cosecha, el terreno debe ser arado y limpiado de impurezas primero.

Ten a mano un papel y un lápiz y busca un lugar tranquilo desde donde contemplar la luna. Salúdala y agradécele su trabajo, su presencia, pídele su ayuda en esta meditación. Puedes tener a mano también si lo deseas una música suave o relajante.

Cierra los ojos y respira tres veces de forma profunda y constante. Observa en silencio tu cuerpo, cómo te sientes, cómo estás de salud, ¿qué podrías dejar de hacer  para estar mejor? Si se te mueve el estómago quizás sea algo relativo a algún alimento dañino, si es el oído puede ser dejar de lado ciertas conversaciones negativas, si son los pulmones puede ser el tabaco o un estado de tristeza. Escúchate y discierne.

Escucha la respuesta de tu cuerpo y anota el pensamiento que te viene en el papel.

Ahora vuelve a respirar y siente tu corazón, siente tus latidos, pregúntale qué o quién te sobra en la vida, ¿qué obstaculiza tu avance hacia el amor? Tal vez sean los juicios que impiden que sea más compasivo o una amiga que vive en la carencia y a la que de momento es preferible soltar para que haga su travesía sin impedir la mía. Tu corazón es sabio y no miente, sabrá la respuesta.

Anota ese nuevo cambio en tu vida en el papel. Ponte ahora en esa situación sin los lastres que te frenan, dibuja esa situación, te sientes más ligero, flotando como una pluma, sin carga, como llena de aire. Coge el papel y tacha con una x las dos palabras anotadas, una x de logrado, conseguido, merecido.

Ahora mira fijamente a la luna, primero la zona iluminada y conecta con ella guiñando los ojos tres veces. Y ahora suelta todos esos pesares, hábitos viejos, molestias, adicciones y personajes nocivos en la zona oscura, vacía. Pídele a la luna con tu intención que los transmute, que acoja esas energías y las transforme en algo bello y creativo.

Agradece y tómate un momento para contemplarla y luego con los ojos cerrados observa cómo te sientes.

Guarda el papel en un lugar seguro, cuando llegue la luna nueva lo seguiremos completando.

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